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El operador no es un gasto de expensas. Es una parte estratégica del proyecto.

El operador no es un gasto de expensas. Es una parte estratégica del proyecto.

El operador no es un gasto de expensas. Es una parte estratégica del proyecto.

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En el desarrollo inmobiliario, existe una etapa que durante mucho tiempo quedó relegada: pensar cómo se va a operar un edificio antes de construirlo.

La lógica tradicional suele ser simple: primero se diseña, después se construye y finalmente llega el operador de edificios para hacerse cargo de la gestión y el funcionamiento cotidiano.

Pero cuando el operador entra en escena al final, muchas decisiones que impactan directamente en los costos de operación, las expensas y la experiencia del usuario ya están tomadas.

Y algunas son difíciles o directamente imposibles de modificar.

¿Por qué la operación de un edificio debe pensarse desde el diseño?

Un edificio puede tener una arquitectura destacada, una ubicación estratégica y tecnología de última generación y, aun así, funcionar mal.

Un sistema de climatización puede resultar demasiado costoso de mantener. Una recepción puede generar problemas de circulación. Los accesos pueden no responder al flujo real de personas. Los espacios comunes pueden requerir una estructura operativa mayor a la prevista.

Estos problemas no necesariamente surgen por errores de arquitectura o construcción.

Muchas veces aparecen porque el proyecto no incorporó, desde el comienzo, una mirada operativa.

Por eso, el operador debe participar antes de que comiencen las decisiones irreversibles del proyecto inmobiliario.

Costos operativos y expensas: las decisiones empiezan antes de la entrega

Hablar de operación también es hablar de dinero.

¿Cuánto costará mantener el edificio dentro de cinco años?

¿Cuánto personal será necesario para operar la recepción?

¿Los sistemas instalados son eficientes y mantenibles?

¿Cómo impactarán las decisiones de diseño en las expensas mensuales?

Estas preguntas permiten entender que la operación de un edificio no es simplemente una cuestión de gestión. Es una variable que puede impactar directamente en la rentabilidad y el valor del activo.

Un edificio pensado desde la operación puede tener menores costos, menores niveles de rotación y una experiencia más consistente para sus usuarios. En cambio, cuando los problemas aparecen después de la entrega, las posibilidades de corregirlos son mucho más limitadas.

La experiencia del usuario también se diseña

La propuesta de valor de un edificio corporativo o premium ya no depende únicamente de su arquitectura, ubicación o calidad constructiva.

También depende de cómo funciona todos los días.

Desde el ingreso al edificio hasta el uso de sus amenities, desde la tecnología de acceso hasta el mantenimiento de los espacios comunes, cada decisión operativa forma parte de la experiencia.

Por eso, diseñar la experiencia del edificio implica también diseñar su operación.

Un edificio que funciona bien genera una experiencia positiva.

Uno que tiene fallas operativas constantes puede afectar la satisfacción de sus usuarios y, en consecuencia, la percepción que el mercado tiene sobre el activo y sobre el desarrollador.

¿Qué debe evaluar un operador antes de construir un edificio?

Incorporar una mirada operativa durante la etapa de proyecto permite analizar distintas dimensiones que tendrán impacto en el funcionamiento futuro del inmueble.

Entre ellas:

1. Amenidades

No alcanza con definir qué amenities tendrá un edificio. También es necesario evaluar su uso proyectado y cuánto costará operarlos y mantenerlos.

2. Infraestructura técnica

Los sistemas de climatización, energía y agua deben analizarse no solo por su funcionamiento inicial, sino también por su mantenibilidad y costo operativo.

3. Logística y circulación

Accesos, recepción, circulaciones y áreas de carga y descarga deben responder al funcionamiento real que tendrá el edificio.

4. Expensas proyectadas

La estimación de las expensas debe contemplar de manera realista cuánto costará operar el edificio una vez terminado.

5. Reglamentos y procesos

Los reglamentos y RFP deben establecer un marco adecuado para la futura operación.

6. Tecnología

Los sistemas de acceso, BMS, conectividad e integraciones también forman parte de la infraestructura necesaria para una operación eficiente.

Apto operación: validar un edificio antes de construirlo

Desde Waves proponemos Apto Operación, un concepto que permite revisar y validar un proyecto inmobiliario desde la perspectiva operativa antes de su construcción.

El objetivo no es evaluar la calidad arquitectónica o constructiva del proyecto, sino determinar si fue pensado para funcionar correctamente desde el día uno.

El proceso contempla una primera etapa de revisión y trabajo conjunto con arquitectos y desarrolladores para resolver las observaciones detectadas. Una vez que el proyecto cumple con los estándares definidos, se emite el sello.

Para el desarrollador, esta validación puede convertirse en una herramienta para:

  • respaldar técnicamente las expensas proyectadas

  • reducir riesgos antes de la entrega

  • aportar confianza a inversores

  • diferenciar el activo frente a otros proyectos

  • mejorar la experiencia futura de los usuarios

El futuro del desarrollo inmobiliario también se juega en la operación

La industria inmobiliaria está empezando a entender que operar bien también es crear valor.

El operador no debería aparecer cuando el edificio ya está terminado y los problemas ya existen.

Debería estar desde el diseño, aportando experiencia sobre el funcionamiento cotidiano del activo y ayudando a tomar mejores decisiones antes de que esas decisiones se conviertan en costos.

Porque un edificio no se diseña solamente para ser construido.

Se diseña para funcionar.

Y la operación no es un gasto más dentro de las expensas.

Es parte del proyecto.

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